miércoles, 8 de julio de 2009

Sobre el último EGM

Ayer volvimos a conocer los datos de audiencia del EGM correspondientes a la segunda oleada de 2009. Como bien es sabido el EGM siempre da unos resultados sesgados, y en esta época cercana al verano siempre se inventa descensos globales de audiencia porque, según los estudiosos de AIMC “la gente deja de escuchar la radio en verano porque sale más”.

A parte de esto es interesante ver la chapuza de EGM que han hecho los señores de AIMC en esta ocasión. Nadie se cree que un programa de radio pierda en 3 meses 100.000 oyentes de forma absoluta, como le atribuyen a Alsina, cuando no hay nada que lo justifique. Igual que nadie se creía que Losantos hubiera perdido 200.000 oyentes en 3 meses. Puras mentiras. El EGM es una basura estadística.

No obstante, la periodista de comunión y liberación Cristina López Schlichting justificaba la salida de Losantos de la Cope porque “se habían perdido 200.000 oyentes por las mañanas”. Y fíjense por donde que en esta oleada la Mañana de Cope tiene 1,6 millones de seguidores en una época donde “la gente escucha menos la radio” y con los datos de un estudio “que es falso”. Echando cuentas, si es que Schlichting sabe, eso supone casi 200.000 oyentes más que la pasada oleada.

El pico máximo de audiencia que ha tenido el programa matutino de la Cope lo alcanzó Antonio Herrero rondando los 1,8 millones de seguidores, poco antes de la victoria de Aznar en 1996. Desde su muerte en 1998 sólo Losantos había llegado a rozar esos resultados, con 1,7 millones según el EGM. Ni Luis del Olmo, ni Javier González Ferrari, ni Luis Herrero, ni Carlos Herrera consiguieron nunca en la Cope cifras de audiencia tan altas como Federico Jiménez Losantos.

¿Qué ocurre con Cristina? Lo que ocurre es que en más de 6 años de programa su directora no ha conseguido pasar de 250.000 oyentes en ninguna oleada del EGM. Nunca ha llegado a tener la mitad de audiencia que Encarna Sánchez cuando hacía su programa pasada la medianoche. Y por supuesto que no ha alcanzado ni una cuarta parte de la audiencia de Encarna Sánchez en las tardes de la Cope.

Más aún. En todos estos años La Tarde ha perdido de forma absoluta cerca de 25.000 oyentes. En términos globales sólo ha conseguido 75.000 oyentes más que los que tuvieron María José Navarro o el tándem Losantos-Abellán en la misma franja horaria. Con la diferencia que ni la una ni los otros estuvieron tantos años delante del mismo micrófono.

“La casa”, y no me refiero al CNI aunque no ande muy lejos de tener la misma organización, ha decidido prescindir de una serie de profesionales que mantenían la misma línea en la Cope desde 1992. Desde entonces, se han mantenido los mimos principios, aunque por circunstancias hayan cambiado las caras. Han cambiado las caras, pero el estilo, los principios y la defensa de la libertad ha sido siempre la misma.

Sirva como ejemplo para explicar esto el caso de Supergarcía. José María García se marchó de Cope con una audiencia en torno a los 750.000 oyentes. Le sustituyó Abellán, que cambió el estilo de los deportes de la Cope a un formato "más freco" y que a día de hoy está en un 60% menos de audiencia de la que dejó García. Y renovado por "la casa".

Por eso es falsa la afirmación de que “esta casa ha sobrevivido a Encarna, a Antonio Herrero, a García... y sobrevivirá a Losantos”. La diferencia es que en La Mañana y en La linterna han mantenido el hilo conductor de sus antecesores. Los que han cambiado de estilo, los deportes y las tardes, se han hundido en la miseria. De hecho, suponiendo que ningún oyente de Cristina escuchase a Abellán, entre los dos espacios suman la ramplona cifra de 500.000 oyentes, cien mil menos que La linterna y 1.100.000 menos que La Mañana. O más aún. Los mismos oyentes que La Brújula de Alsina o 300.000 menos que La Ventana de Gemma Nierga.

Lo veremos con el tiempo. Si Losantos y Vidal fueran sustituidos por personas que mantuviesen ya no su línea personal, sino su línea editorial, estaría de acuerdo con que la empresa episcopal Cope subsistiría, porque se ha visto en otras ocasiones. Pero como lo que hay en la cadena no es sólo un mero cambio de caras sino también un cambio de actitud y de línea editorial, dudo mucho que las cosas vayan a ir bien.

La Cope ha sido la emisora irreverente y molesta por antonomasia. Y la gente la escucha precisamente por eso. Si lo que ahora van a ofrecernos en la cadena Cope es una cosa centrista y pastelera, plural, indolora e inodora, hay opciones mucho más saneadas. En primer lugar está Es radio, para los más fieles que no vayan a soportar esta gansada. Y para el resto está Onda Cero, Punto Radio e incluso Radio Nacional de España. Si tratan de ocupar el sitio que otros ya tienen asignado, la ecatombe ocurrirá... es cuestión de tiempo.

4 comentarios:

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

Después de la investigación realizada por Abellán, el EGM ha quedado totalmente desacreditado.

Miguel A. dijo...

Resumiendo: la COPE deja en plantilla a los que hunden el programa con solo hablar un par de segundos. Bien por Cristina. Teniendo el programa más insulso de toda la parrilla española va a ser la nueva estrella de la COPE. Cojonudo.

Espero que a mí me den un Grammy algún día, total...

Un saludo

MARISELA dijo...

Yo lo he dicho muchas veces y no me cansaré: Federico y César son el alma de la COPE, la punta de lanza, la lengua "sin pelos" que escuece a muchos. Yo les seguiré a donde vayan.Y seguro que los escucharé más.
Sludos y bendiciones

blumun dijo...

Hay que aceptar lo que venga, las empresas privadas cambian lo que les apetece. Aunque metan la pata, es su derecho.
Por cierto, tienes un Dardo en mi blog, para lo que gustes.
Un cordial saludo:)