jueves, 30 de agosto de 2007

Ley de dependencia... ¿de quién?

Jesús Caldera, el charro, el hombre de "confianza" de ZP, está como un niño con zapatitos nuevos con su Ley de Dependencia (a la que llamaré DEP, por Dependence law ¡¡claro está!!). Un proyecto ambicioso, del que se va a beneficiar mucha, mucha, pero que mucha gente y que se ha convertido en un notable "éxito". Es casi tan exitosa como los libros de Rosa Regás.

El problema, Caldereta, es que existe gente en España que no vota al PSOE, es decir, que no es idiota. Existe gente en España que se ha enterado bien de tu DEP, que se ha enterado de tu farsa. De esa farsa y de la hipocresía de nuestros gobernantes, de su desvergüenza y de lo poco que les interesan las personas a estos abrazafarolas que tenemos que sufrir.

Continuamente vemos en el hospital pacientes que se convierten en crónicos (véase un paciente cirrótico, un paciente anciano que vivía solo, un paciente que sufre un ACVA y le quedan secuelas, un paciente demenciado por diversas causas...) y otros que se convierten en terminales (especialmente los oncológicos, personas que deben ser seguidos por cuidados paliativos). Y una familia que se encuentra con un enfermo en esta situación, ¿Qué puede hacer?

Según la Ley DEP o Ley Caldera, esas personas tendrían el amparo del Estado para poder ser perfectamente atendidos. Algo, que no es más que un derecho a los millones de pesetas que has estado pagando toda tu puñetera vida al Estado mientras se mataban a trabajar y tenían hipoteca, letras e hijos que sacar a delante... dinero que por ejemplo se llevaron Mario Conde, Felipe González, Vera, Barrionuevo, Boyer, Corcuera, Solchaga, Agustín Valladolid, Perote... y mejor no seguimos.

Como iba diciendo. Te encuentras con tu padre, tu hermano o quien sea en una situación de este tipo y no sabes, o desgraciadamente no puedes ocuparte de una forma decente de tu familiar. Y eso no es no quererlo, es ser racional y saber que esos enfermos deben ser atendidos por personas cualificadas para ello. Actualmente hay varias opciones. Está la "opción Montes-Leganés" que consiste en matar a tu familiar en cuanto este se despiste; La "opción Caldera" que consiste en que si vives debajo de un puente te dan plaza en una residencia y si tienes una casa en el pueblo hecha de adobe te ceden una asistenta social cuatro horas a la semana; y la "opción tipical Spanish" de hacerse cargo personalmente de ellos, sin hacerlo de forma totalmente adecuada y soportando una situación de estrés mental y físico insoportable e intolerable.

¿Cuándo coño nuestros políticos van a dejar de construir oficinas y edificios burocráticos y van a construir hospitales de crónicos? ¿Cuándo se van a dar cuenta de que no es de justicia que las familias, especialmente las mujeres, estén ahorrando dinero al Estado con su labor agotadora e impagable?¿Cuándo una solución para las personas que tienen dificultad en algún campo, sea físico, psíquico, visual, social o del tipo que sea?

La OMS define la Salud como el estado de máximo bienestar físico, psíquico y social. Con un gobierno así está claro que la vertiente social está pisoteada, y la psicológia va camino de ella. Por eso, entre otras cosas, esta sociedad está enferma. Y no sólo me refiero al gobierno ZP, sino a la mayoría de las Comunidades autónomas y especialmente a la que yo conozco, la de Castilla y León (SACYL).

Tengo que decir también, que la "ventaja" de esa transferencia es la insolidaridad, es decir, la asimetría del sistema. Esto significa que si eres anciano y te toca vivir en Madrid vas a vivir mejor que si vivieras en Cataluña . Y es que Esperanza Aguirre ha hecho una gestión bastante decente en este campo, y lo constato y la felicito.

Por eso he titulado así este post. Porque esta ley de dependencia no es más que un truco para seguir dependiendo de las familias, porque el Estado, papá Estado, está para otras cosas. Sí, sí. Millones para la Alianza de Civilizaciones, las comidas en el Alcázar de Toledo el día de las fuerzas armadas, La expo de Zaragoza, solventar las deudas de los equipos de fútbol, los vuelos privados, La holgada vida de la casa Real... para eso sí hay millones. Nuestros millones. Para otras cosas, más si son del pueblo, no hay ni mendrugos de pan... O como diría Patronio a El Conde Lucanor en una de sus historias, la de aquel que era tan pobre que comía la piel de los altramuces...

2 comentarios:

Eduardo González García dijo...

¿Qué decir, verdad?
Pronto me veré obligad a entender de esas cosas, de la insolidaridad e ineficacia de la sanidad pública...y no creo que mejore mucho en los próximos cinco años...

Por cierto, me ha sorprendido saber que eres alumno de Medicina. Por eso, y porque me gusta tu blog, te hago un sitio en el mio, con un enlace.

Un saludo y suerte.

Decentes dijo...

La ley de dependencia es la tipica ley que vende.Pero una ley como esta con una nimia partida presupuestaria esta muerta.Saludos