viernes, 11 de abril de 2008

Yo y el mundo

Recuerdo esta serie que emitían en TVE2 hace unos cuantos años y que yo veía de vez en cuando mientras merendaba después de llegar de clase. Y me ha venido ahora a la cabeza para titular este post que cierra esta peculiar y agradable semana, la segunda del mes de abril.

Una grandísima noticia me asaltó ayer cuando me crucé por el pasillo de la tercera sur con el Profesor Fernando Fernández de la Gándara, catedrático de cirugía, que llevaba dos años de baja por problemas graves de salud. Tengo un gran aprecio por él. Él me enseñó el protocolo del quirófano, con el me lavé por primera vez para intervenir en una operación y él siempre estará entre mis maestros. Como no podía ser de otra forma me saludó con su ronca voz y esbozando como siempre una sonrisa: buenos días.

Recuerdo perfectamente el día que me presenté en el servicio como el nuevo alumno interno de cirugía general, allá por octubre de 2005. Y en aquel momento no olvidaré una pregunta de Don Fernando: usted señor Esteban, ¿tiene vocación por la cirugía? Y yo en aquel momento, imberbe estudiante de cuarto recién entrado a la academia de alumnos internos, no supe muy bien que contestar... mmm, puede ser interesante, aunque aún no sé si es mi vocación, le contesté.

Evidentemente no tengo vocación ni madera de cirujano, aunque aprendí durante aquel año muchas cosas: dar puntillos, usar las gasas con las pinzas de disección, ser un aceptable ayudante del cirujano en las operaciones... y muchas cosas más. Y eso se lo debo al Profesor Rabadán y a Don Fernando, al que como digo aprecio y al que me he alegrado mucho de volver a ver en acción.

Y a esto se ha juntado otra gran alegría, y es mi vuelta al departamento , mi departamento, de medicina interna. Yo creo que la gente exagera cuando dice que ya se me vuelve a ver contento, que se nota que he vuelto a interna. Y ayer mi adjunto me dijo que vivo la medicina interna y que cree que voy a ser un gran clínico. Exageran a más no poder. Pero bien es verdad que disfruto enormemente del trabajo en Medicina Interna, aunque sea estar sin parar ni un minuto de 9 de la mañana a 3 de la tarde. Pero sarna con gusto no pica...

El único pero de la semana lo han puesto los rubiales de turno y el diablo traidor. Los rubiales, uno navarro y el otro gallego, por diferentes razones. Uno por ser un estúpido engreído de NNGG (véase el caballero de la cabellera de oro), y el otro por sus aires de superioridad para conmigo. Y en el caso del diablo traidor pues hombre, ya le dediqué un post a este ínclito ciudadano vallisoletano de escasa credibilidad y menor confianza.

Así que nada, a dormir mucho el fin de semana para recuperar fuerzas y a estudiar más aún para hacer un MIR en condiciones y ser un internista como Dios y el juramento hipocrático mandan. Como diría Andrés: ¡fuerza y honor!

7 comentarios:

ICE MAN dijo...

Hola , te he concedido el premio RESISTENCIA.

Estaba dudando entre el blog de pepiño y el tuyo ,jajajaja, pero mi paisano y amigo tuyo Ramón Lozano me lo ha puesto fácil......jejejeje

un saludo

Marta dijo...

Me alegro mucho por ti. Esta semana ciertamente ha sido un poco peculiar para todos. Adelante siempre!

Un abrazo y feliz finde!



PS. Yo también veía esa serie!!! Durante años me ha dado miedo confesarlo -típica serie de adolescentes hormonados- porque creí que era la única que la veía mientras merendaba recien vuelta de clase!!! Tanto tiempo oculta, en la marginalidad pública!!! Al fin alguien más!!!... Dios existe!!!

Alberto Esteban dijo...

Anda que dudar entre el blog de Pepiño y el mío...xDD. Muchas gracias Alberto, tocayo, de verdad.

Jaja ciertamente me da que mucha gente veía esa serie, pero es como lo de los programas de corazón, todo el mundo sabe lo que pasa pero nadie lo ve!! xDD. Pasa buen finde tú también.

Saludos

Andrés dijo...

Joder, ya están mis paisanos dejando mal a la Tierra...


Cirujano...mis amigos de Medicina disfrutan tocando órganos...puajjj


Lo de Fuerza y Honor es de Gladiator, yo se lo plagié. Que no me pille la SGAE.

Saludos (pensé que Esteban era tu segundo nombre)

KANKE dijo...

Cómo me ha gustado leer algo tan bonito sobre mi padre. Me encantaria poder tener el gusto de conocer a la persona que lo ha escrito aunque sea dos años despues de su posteo. Un muy cordial saludo. kanke

Alberto Esteban dijo...

Me alegra mucho leer a la hija de mi admirado maestro escribiendo en mi blog. ¡Mil gracias!

Un abrazo muy fuerte y mucho ánimo Kanke.

KANKE dijo...

Gracias a tí. Es una gran satisfacción poder escuchar tantas cosas buenas sobre un padre. Estás invitado a entrar en mi blog (kanke-elrincondemihabitación). Gracias de nuevo.