domingo, 17 de mayo de 2009

Genial artículo de Pascual Tamburri en El Semanal Digital

Copio y pego íntegramente el artículo "En la derecha debe haber sitio para Losantos y para Durán i Lleida" que publica hoy domingo Pacual Tamburri en el Semanal Digital. Tamburri analiza estupendamente las necesidades sociales y mediáticas de la derecha española. Sinceramente me ha parecido uno de los mejores artículos de opinión que he visto últimamente. Espero que lo disfrutéis.

Federico Jiménez Losantos y César Vidal se van de la Cadena COPE. Para unos es una decisión empresarial, para otros una cuestión política, para mucha gente el anuncio de un drama cotidiano: el retorno a la soledad del resistente. En el fondo interesa menos saber qué ha pasado que valorar las consecuencias de un cambio que va a afectar a todo el centroderecha, de intereses o de principios, confesional o laico, acomplejado o firme, pragmático o idealista. La derecha española en toda su diversidad no va a ser como nos hemos acostumbrado a entenderla a lo largo de los últimos cinco años, y afirmar esto no implica necesariamente compartir las ideas de Losantos y de Vidal.

De Adolfo Suárez a esta parte la derecha española es el resultado de una acumulación de complejos, improvisaciones, engaños y malos entendidos. Sus líderes políticos, nacionales o regionales, han tratado de llegar al poder y de conservarlo, a veces con éxito, sin reconocer ni la variedad de matices ni la profundidad de principios de la parte de la sociedad a la que pedían el voto. Precisamente porque, demasiado a menudo, le pedían sólo eso, el voto, para después gobernar de espaldas a la gente de derechas. Teníamos una derecha social, ideológica y culturalmente plural pero una representación política unidimensional, que muy lejos de reconocer y cultivar esa diversidad la negaba o la reprimía.

El resultado ha sido un centroderecha hemipléjico, que sólo en tiempo electoral o como resultado de ocasionales intuiciones –las que hacen para mí respetable a José María Aznar, el hombre de Perejil pese a sus errores, sus miedos y sus malas lecturas- daba satisfacción a sus bases más leales. La meta era el Poder, y se daba la razón con un siglo de retraso a los mauristas más escépticos que veían en el politiqueo parlamentario un "asilo de la politiquería, refugio de caciques y mangoneadores, tribuna de charlatanes, tertulia de chismosos, trampolín de vividores, plataforma de mediocridades". Así eran los políticos vistos desde la derecha conservadora de don Antonio Maura, en un texto recogido por FAES recientemente, y así ha sido la derecha política, más madrastra que madre para sus hijos.

Hasta que llegó Losantos. Antes de 2004 era un converso al liberalismo, con su simpatía natural de hombre inquieto, culto y aragonés y con muchos de los problemas de los conversos a una nueva fe, y una fe además radical y exigente como el liberalismo omnidireccional. El cambio traumático de 2004 convirtió a Losantos en otra cosa: él supo mantener vivas, activas y unidas las bases sociales del PP, no en nombre del PP sino precisamente en nombre de cosas que muchos dirigentes del PP habían desdeñado u olvidado cuando tenían el poder. Muchos olvidan que hay vida, y política, más allá de las urnas y de la macroeconomía; Losantos, con todos sus defectos y con todo aquello que deba criticarse en él, no lo olvida. Precisamente porque no soy liberal en el sentido en el que Losantos lo es, porque no creo que la derecha española sea o deba ser única ni principalmente manchesteriana, porque no escribo en uno de sus medios y porque soy del PP y quiero que Rajoy y Mayor Oreja ganen creo que la derecha española no puede perder de vista a Losantos. Más aún en Navarra.

Como ha explicado Fernando Vaquero "Federico es necesario. Por varios motivos. Ante todo, por haberse ganado, con persistencia y laboriosidad, una legión de seguidores que lo consideran como su principal referente mediático/político, y que tienen derecho a seguir disfrutándolo. Pero, lo que es más importante, es la derecha social española la que lo necesita a su vez". Es verdad, "derecha social no es sinónimo de Federico; ni viceversa". Es cierto, "la derecha social es anterior, más amplia, y plural que el propio Federico y su estrecho grupo de profesionales e intelectuales liberales a los que ha cobijado y, en otros casos, formado". Pero recordemos que en 2004, 2005, 2006, con la derecha política replegada sobre sí misma y traumatizada por lo que, siendo previsible, no habían esperado, muy pocas personas supieron hacer lo que desde Suárez se consideraba imposible o indeseable: unir a todas las derechas y sacarlas a la calle.

La derecha social, lo sé, es molesta, chillona, zarzuelera, plural, bakala … muy distinta del reducido grupo de trepas jóvenes y mayores que se repartieron el pastel en 1977-1979 y de los que esperaban seguir haciéndolo en el siglo XXI. ¡Cuántas caras de disgusto y comentarios despectivos he visto! Pero Losantos era sólo la excusa: los progres de ambos lados, los depositarios del relativismo, el centrismo y la sumisión a los principios profundos de la izquierda desconfiaban de toda esa gente que salió a la calle ¡para salvarles a ellos! Esa movilización impidió que Zapatero arrasase las ruinas del aznarismo y permitió que hoy Rajoy sea alternativa. Eso fue obra, junto a otros entre los que están por ejemplo El Semanal Digital e Intereconomía, de Losantos. "La derecha social española, aunque no guste a tantos, existe: aquí está. Ha ocupado las calles en reiteradas ocasiones; demuestra una notable vitalidad; mantiene diversas modalidades de presencia social; y, por algo será, ¡se le ridiculiza reiteradamente en la mayor parte de medios de comunicación!"

"En la derecha social encontramos diversas identidades y temperamentos: liberales y conservadores; algunos post-franquistas, antifranquistas de los pocos que realmente lo fueron, y muchos a los que Franco ni les va ni les viene; católicos, agnósticos y ateos; militantes pro-vida e indiferentes en cuestiones morales; españolistas de pro y liberales de mirada económica un tanto estrecha; estudiantes, empresarios, trabajadores y pensionistas; mujeres y hombres; heterosexuales y gays… A todos ellos les unen algunas ideas y valores comunes: una percepción positiva de la nación española y su historia; ciertas creencias –al menos en origen- enraizadas en los principios cristianos; una vocación militante y de presencia social; un inconformismo cultural y vital; cierto desapego del Estado y un particular sentido de la responsabilidad individual y social".

El PP hunde sus raíces en esa derecha social. A unos gustará más una parte y a otros otra, pero renegar de una de las partes, y por supuesto conceder el monopolio de la corrección a sólo una de ellas, implica asumir la derrota eterna. Eterna, porque incluso cuando se reconquistase el poder se haría sumisamente a los valores del buenismo zapaterista, no para derribarlos sino para corregirlos y poquito. Si se quiere otra cosa hay que aceptar el pluralismo, incluyendo sin duda a Losantos. Como dice Vaquero, con Antonio Jiménez, y Enrique de Diego, y Antonio Martín Beaumont… También, por qué no, con el catalanista católico Josep Antoni Duran i Lleida, con el que se compartirá una parte de la batalla aunque se le tendrá enfrente en otra.

Negar su sitio en la trinchera a cualquiera de ellos y a lo que cada uno de ellos representa sería hacer el mejor favor a Zapatero. Yo quiero que exista Losantos, y todos los demás, no para escucharles sólo a ellos ni para creer lo que ellos, sino para que sea posible una nueva síntesis patriótica que no haga estériles años de lucha popular. Porque, no nos olvidemos, una derecha frustrada sólo es una derecha sumisa si no encuentra quien la una y la subleve.

18 comentarios:

Miguel A. dijo...

Artículo realmente bueno y cargado de razón.

Ramón_Lozano dijo...

Yo también he opinado siempre que Losantos es necesario para la derecha, aunque a mí no me guste. Coincido plenamente con lo expresado en el artículo.

Saludos

Andrés Álvarez Fernández dijo...

Lo que nos faltaba. Si la derecha española se circunscribe a Losantos, Intereconomía, COPE, de Diego y Durán i Lleida (¿¡Quéeeee!?) definitivamente nos vamos al carajo.

Alberto Esteban dijo...

Andrés, el artículo no quiere decir eso en absoluto. Lo que quiere decir es que todas las piezas que componen el puzzle de la derecha son importantes, y que la exclusión de algunas de ellas no es para nada positivo.

¿Qué es entonces la derecha? La derecha no puede estar suscrita a cuatro iluminados pro-liberales y exaltados, o a cuatro asiente obispos o a doce gallardonistas. La derecha ideológica es mucho más amplia y rica que eso. El todo es mucho más que la mera suma de sus partes.

Saludos

Andrés Álvarez Fernández dijo...

A mí la "derecha" me da igual, pues yo no me amparo bajo la etiqueta genérica de "ser de derechas", simplemente quiero remarcar que no es deseable englobar a toda esa suerte de funambulistas en un mismo partido político sin ideología concreta ni definida. Ese es problema que le ocurre al PP en estos tiempos. Ni siquiera una ideología tan plural como el liberalismo puede estar representada por un único partido.

Saludos.

Alberto Esteban dijo...

O sea, que todo el que se dice de derechas o de centro derecha lo dice con el desconocimiento más absoluto.

Andrés, no puedes llamar funambulistas a los líderes políticos y no políticos de la derecha cuando tú militas en un partido político y debes obediencia a tus superiores.

Y en lo de que el liberalismo no puede estar representado por un único partido, estoy de acuerdo.

Saludos

Andrés Álvarez Fernández dijo...

Bueno, ese deber de obediencia está por ver. Milito en el PP, y no en el PCE.

Por lo que respecta a el "ser de derechas", eso es, declararse como "de derechas" no equivale a nada, pues dentro de la Derecha tenemos a los liberales clásicos, a los socioliberales, a los centristas, liberales radicales, liberales reformistas, a los paleoconservadores, a los neoconservadores, a los teoconservaodres, a los nacionalsocialistas, fascistas, demócratas-cristianos, anarcocapitalistas, socialconservadores, etc...No creo que tanta diversidad de facciones político-ideológicas pueda incluírse en un único partido, mas aún cuando todas estas ideologías ya no mantienen los lazos ideológicos comunes a la Derecha que existían antaño; "Vida, Libertad y Propiedad".

Yo siempre he abogado por un partido político español que represente al liberalismo en su vertiente clásica/libertaria.

Carlos dijo...

Yo pienso que definitivamente Rajoy esta acabado y es urgente un cambio de aires en el PP, si no tendremos ZP para rato aunque España se hunda en la miseria.

MARISELA dijo...

Lamento tener que reconocerlo, pero yo también opino como Carlos: España le tiene un miedo (ñao, le dirían en Cuba)ancestral a todo lo que huela a derecha, simplemente porque se le identifica con lo peor del franquismo (lo cual en realidad es la excusa perfecta de los de "izquierdas" y así se han encargado de propagarlo). Y en el PP creo que cabe toda la derecha, sólo hay que volver un poco a los orígenes: a cuando existían partidos con ideología. Porque de eso es de lo que menos hablan los dirigentes (de cualquier orilla). Me da pena de Rajoy pero creo que no ha tenido suficiente valor para agarrar bien las riendas y unir a todas esas derechas, que estoy segura llegarían a un consenso, si no fuera por los jod....caudillismos. Me da miedo pensar que cuando doy mi voto, sólo eso tenga valor, pero que se olviden de las ideas que quiero que se leven a cabo para mejorar la sociedad actual. no milito ningún partido porque salí escamada de Cuba, pero si lo hiciera sería en el PP, pero creo que habría que mejorar el sistema de elecciones y el nivel de exigencia con los dirigentes. Hay que echar fuera a todos los fraudulentos y corruptos, hace falta darles una patadas por sus partes: si no sirven al partido y al pueblo ¿de qué nos sirven?. Saludos y Esteban: te escribo poco, porque los temas a veces me sobrepasan, pero te leo siempre. Un abrazo en Jesús y María.

Alberto Esteban dijo...

Muchas gracias por tus palabras Mariasela.

Un abrazo

Jorge Castrillejo dijo...

Hace tiempo que sigo a Pascual Tamburri, incluso le he citado varias veces en mi blog. Me parece una persona que hace unos certeros análisis y no los hace desde la atalaya intelectual, aunque tenga de intelectual más que muchos que se las dan de ello, lo hace desde la llanura. La llanura donde nos movemos la mayoría de la gente y expresa la realidad que todos vemos, sin aspavientos. Se nota que es profesor de instituto.

Fanfatal dijo...

Genial y muy acertado artículo. Lo subscribo totalmente.

Saludos

pcbcarp dijo...

En mi modesta opinión, el amigo Federico no es de derechas ni de izquierdas, sino un empresario que encontró su clientela y la cultivó, ganando muchísma pasta con ello, hasta que se llegó a considerar a sí mismo mucho más poderoso de lo que era.

Sus convicciones son inexistentes, salvo para ganar dinero inculcando ideas a la gente. Verle con la voz temblorosa (en vivo y en directo, a unos 2 metros de distancia) en su primer juicio (el de Gallardón) fue muy interesante.

Cualquiera que estuviera significado políticamente en Barcelona cuando le pegaron los tiros en la pierna, sabe por qué se los pegaron, y no precisamente ni por liberal ni por antfranquista.

Ojo: nunca está justificado pegarle tiros a la gente.

Alberto Esteban dijo...

Discrepo contigo amigo pcbcarp. Eso de Federico empresario es relativamente nuevo. Pero antes de dirigir La Mañana. Federico ha estado haciendo y diciendo lo mismo en La linterna, como contertulio de Luis Herrero en Antena 3 TV, con Antonio Herrero y Luis del Olmo en la radio e incluso cuando dirigía aquella revista barcelonesa que no sé si era El Diván o como era.

Saludos

Fanfatal dijo...

Yo no sé porqué alguno en vez de soltar burradas no se informa antes. Losantos siempre ha dicho lo mismo y no se ha casado nunca con nadie. Respecto a lo de los tiros, me parece repugnante soltar el típico "algo habrá hecho" que les soltaban hasta no hace mucho a los asesinados por el terrorismo. Hay que informarse antes por ejemplo sobre el manifiesto de los 1000 en Cataluña que fue firmado por muchos intelectuales que por culpa de Terra Lliure tuvieron que abandonar Cataluña bajo amenaza de muerte. Losantos fue un aviso para el resto de firmantes que tuvieron que dejar Cataluña e instalarse en Madrid.

Algunos ya no saben que hacer para desacreditar a Federico, entre el facherío y el progrerío ya no saben qué decir e inventar

Saludos

Fanfatal dijo...

Perdón, quería decir "el manifiesto de los 2300, no de los 1000. y hay que recordar que los de Terra Lliure son los ERC de ahora, que es de donde proceden.

Daniel45 dijo...

Pásate por mi blog que tienes premio.

Un saludo.

pcbcarp dijo...

Fanfatal, no te cabrees tanto, hombre. Creo que alberto me ciberconoce lo suficiente como para no tildarme de progre.

Tal vez me expliqué mal o escribí apresuradamente. Te aseguro que de ninguna manera justifico pegarle tiros a los periodistas, sean de la cuerda que sean.