jueves, 17 de septiembre de 2009

Sánchez Manzano "el killer" de las pruebas del 11-M

Gallardón dijo por activa y por pasiva que ya sabíamos todo lo que había que saber sobre los atentados del 11 de marzo de 2004.Tanto es así que el edil madrileño, con la connivencia de los altos poderes del Estado, consiguió sentar en un banquillo y condenar en primera instancia al filólogo y locutor de EsRadio Federico Jiménez Losantos. Y es que no hay que olvidar que una de las razones que llevaron a la decapitación del turolense fue su ferviente defensa de que los atentados de Madrid son todo menos lo que nos contaron Bermúdez y compañía.

En estos días hemos conocido cómo los jueces archivaban querellas de Sánchez Manzano contra todo aquel que había osado mancillar su dudoso honor. Más aún, estamos conociendo estos días que el chorizo de Manzano se dedicó (y Dios sabe cuántos otros con él) a destruir pruebas de los atentados de Madrid.

No lo olvidemos, los de Madrid fueron unos atentados rarísimos. Unos atentados donde no se sabe que explosivo estalló en los trenes (que fueron rápidamente destruídos por cierto), donde no hay ni una sola cámara de Atocha que grabara a los presuntos islamistas que presuntamente ejecutaron los atentados y donde a día de hoy no sabemos quien fue la cabeza pensante de los mismos, y lo que es peor, quien fue el sustentador económico de los mismos.

A modo de resumen me gustaría reproducir este comunicado de La Plataforma Ciudadana Peones Negros que creo que puede resultar de gran interés.

Peones negros quiere manifestar su estupor ante la declaración de Sánchez Manzano como imputado por la querella interpuesta por la AAVV11M por omisión del deber de perseguir delitos, encubrimiento por ocultación de pruebas y falso testimonio.En su comparecencia ante el juez admite que mandó destruir casi todos los restos recogidos en los focos de explosión de los atentados del 11 de marzo. La razón que adujo es que fueron clasificados como simples “objetos”, y no pruebas o muestras que permitiesen determinar el explosivo utilizado.Sin embargo la Ley de Enjuiciamiento Criminal no hace distinción entre "objetos" y "muestras" y establece el deber de custodia de cualquier evidencia recogida en el escenario de un delito bajo la supervisión del juez instructor, que es el que puede decidir qué evidencias tienen valor pericial y cuáles no. Pero en el sumario del 11M no consta ningún documento en el que el juez Del Olmo, instructor del caso, autorice tal destrucción de restos de los focos de explosión.Todavía más grave es que Sánchez Manzano no pudiese dar una explicación satisfactoria al hecho de que no llegasen a la pericial del juicio restos seleccionados y analizados por la perito químico de los TEDAX también imputada en este procedimiento.En la misma causa abierta en el Juzgado de Instrucción nº 43 han declarado como testigos seis TEDAX que participaron en la recogida de restos el 11 de marzo y los días posteriores, que han puesto de manifiesto que hay pruebas que nunca se eliminan y que no les consta que nunca se hayan destruido pruebas sin autorización judicial. Según su declaración sólo en la estación de Atocha se recogieron 80 bolsas con restos, mientras que a la pericial del juicio llegaron únicamente 23 muestras en total de los cuatro trenes atacados.

También han declarado que Sánchez Manzano asumió el mando operativo que correspondía, según el protocolo de actuación, a la Brigada Provincial de Madrid.Desde esta plataforma ciudadana confiamos en que el procedimiento abierto contra Sánchez Manzano permita esclarecer la desaparición de las muestras recogidas el 11 de marzo y siguientes, que ha impedido la determinación del explosivo utilizado en los atentados. Esperamos que a su vez el Ministerio del Interior abra una investigación interna para determinar las reponsabilidades que se derivan de estos hechos.Por último queremos expresar nuestra solidaridad con el periodista de El Mundo Antonio Rubio, al que la fiscalía pide tres años de cárcel por un presunto delito de revelación de secretos, por desvelar que el iman 'Cartagena' era un confidente infiltrado en las tramas del 11-M.

Tiene tela el asunto, incluído lo de Antonio Rubio. Tiene tela que el culpable siempre sea el periodista, independientemente de la fechoría de turno. Aún recuerdo a los periodistas de El Mundo que fueron multados por la archifamosa foto de González recorriendo los pasillos judiciales después de asegurar ante una decena de magistrados que desconocía la existencia de los GAL. GAL y 11-M, dos grandes capítulos de nuestra historia modrna de los que al menos de uno, aún no sabemos nada.

5 comentarios:

Ramón_Lozano dijo...

Del 11M no se sabe nada y dudo que se llegue a saber. Es "secreto de Estado". Por algo lo será... Y del otro caso yo creo que lo sabemos todo y lo que falta lo intuimos todo el mundo, aunque no se pueda probar ante un juez.

Saludos

Miguel A. dijo...

A ver si tiene preparado ya el traje de rayas...

Un saludo

pcbcarp dijo...

De verdad, me parece asombroso que este tema siga vendiendo. ¿Pero es que nadie se acuerda en qué condiciones trabajó la policía en las primeras horas del 11-M, mientras sacaban gente de amasijos retorcidos y seguían apareciendo bombas por ahí? Yo sí me acuerdo de ese día. Me imagino que dentro de unos años, todo esto será objeto de alguna tesis de ciencias de la información sobre intoxicación informativa.

Alberto Esteban dijo...

Pcbcarp. Los medios están en su derecho de "vender" lo que les venga en gana... y yo como ciudadano estoy en mi derecho de "comprar" tambie´n lo que me apetezca.

Ahora bien, este señor era el jefe de los Tedax, y no era el pobre policía exhausto que trabajó aquel día en el lugar de los hechos. Los Tedax no se dedican a sacar gente de los amasijos (amasijos que por cierto ese señor mandó destruir) sino a "investigar".

Y por supuesto que esperaremos ansiosos la tesis de la intoxicación de la que hablas.

Saludos

Caballero ZP dijo...

El tiempo da y quita la razón, además termina dejando en evidencia a los mentirosos y manipuladores.
Saludos