lunes, 22 de octubre de 2007

Con B de Borbón

Cuando surgió la archifamosa operación Malaya muchos argumentamos que era una cortina de humo para tapar los problemas reales de España. El tiempo nos ha dado inexorablemente la razón, de tal forma que resulta curioso como la telemierda que emite desde Tele 5 parece haberse olvidado ahora de un caso tan grave en su día.

El caso al que quiero referirme en esta ocasión es el de las declaraciones filtradas, yo creo que intencionadamente desde Zarzuela, del monarca sobre el filólogo Federico Jiménez Losantos. Supongo que todos conoceréis sobradamente lo que dijo el monarca, el tirón de orejas de Esperanza Aguirre al Borbón, el silencio sepulcral de los chupópteros oficiales del reino (otrora cortesanos) y las burbujitas salidas desde la sede madrileña de El País (concretamente dictadas por el analfabeto funcional de Ekaizer).

Quiero comenzar pidiendo públicamente, y aunque resulte agresivo, la construcción de una Bastilla española. Creo que es el momento adecuado para que, por las buenas o por las malas, la familia real coja su atillo y se marche para siempre de España. No digo con esto que se promueva la República, pero habría que preguntar al pueblo. Y si los españoles realmente quieren una monarquía se hará como en tiempos de Amadeo I de Saboya, se buscará un rey.

Al monarca, de nombre sucio y putrefacto, no le debemos nada. No os dejéis asombrar por cualquier cosa. Este tío no paró el 23-F (única hazaña que se le atribuye), porque probablemente el 23-F tuvo detrás cosas que es mejor que no se digan. Tampoco restauró la democracia. Él es el último resquicio del franquismo "puro y duro" y no fue él el que democratizó España, sino que fue el pueblo, renunciando a sus principios y enterrando el pasado, el que llevó a nuestra nación a la democracia.

Durante su reinado han sido más las cosas que echarle en cara al monarca que las que agradecerle. No ha dejado de ser un monigote diplomático que se ha encargado de hacer el ridículo. Lo digo por sus cabezaditas en actos oficiales, sus abrazos a Ibarretxe, sus desplantes a Aznar, su connivencia con Polanco ("claro, si don Jesús no tiene inconveniente"), su claudicación a la izquierda y su apoltronamiento vitalicio.

No se puede contemplar la democracia moderna cuando ésta está liderada por una institución anquilosada, retrógrada, anacrónica e inútil. No se puede alcanzar el desarrollo definitivo de España con una lacra semejante. Las principales democracias del mundo, con excepciones puntuales, son sistemas no monárquicos, es decir, sistemas dinámicos que pueden cambiarse y adaptarse a las necesidades de cada momento. En otras palabras. La monarquía es un impedimento absoluto para el desarrollo de nuestra nación.

Y por si esto fuera poco es difícil de entender la pasividad histórica de los españoles hacia los borbones. Ellos, que han sido tan nefastos en la historia de España. El monarca actual, heredero directo de idiotas del pelaje de Fernando VII o Alfonso XIII. Individuos que históricamente han promovido la mentira, que en los momentos de dificultad de nuestra historia han huído y se han escondido. ¿Dónde están los reyes valerosos? ¿Dónde está el espíritu de Alfonso X, de Isabel de Castilla o de Fernando III? Este monarca, adaptándolo a la época actual, no merece ostentar el puesto que ostenta, simplemente por razones históricas.

¿Qué necesidad hay de aguantar esto?¿Porqué semejante miedo?¿Porqué semejante inmovilismo? ¿Hasta cuándo arrodillados a las instituciones inmóviles descendientes del franquimo? Es hora de que los españoles demos un paso adelante y tomemos conciencia de los cambios que necesitan las instituciones de este país, de esta nación, que hace siglos que no es un reino.

Plataformas ciudadanas y algunos políticos decentes están pensando en presentar un proyecto de reforma constitucional. Me congratula. Pero se necesita alguien valiente que lidere este cambio en España, el cambio entre la monarquía de izquierdas vitalicia y hereditaria y un sistema de libertades que otorgue a la ciudadanía, al pueblo, la verdadera soberanía.

El monarca ha perdido el crédito. Nos ha hecho ver que el negocio de la libertad es la introducción de sus fechorías. Nos ha hecho comprender que las palabras que pronunció el 11-M el monarca eran una pantomima. Nos ha hecho comprender que su estilo de jefatura de Estado es una continuación del regimen de Franco, que no le gusta la crítica (que no le gusta Peñafiel, que no la tolera) y que es capaz de mover todos los hilos necesarios para salirse con la suya.

Osos borrachos, amantes de pelo dorado, reportajes críticos en la prensa internacional, presiones a la Conferencia Episcopal, entrevistas exclusivas a la Ser, ausencias inexplicadas de España... ¿No sobran los pretextos para ejecutar algo que hace tiempo que se debería haber hecho? Lo siento por tele 5, por los Urdacis, Campos y demás lombrices que viven de este teatrillo formado en torno al poder y las cloacas del estado.

No don Federico, no. El rey no tiene que abdicar. El rey debería tener las horas contadas para marcharse con todo su séquito lejos, muy lejos, y no volver. Ya está bien hombre, ya está bien. Y a trabajar como todo el mundo.

16 comentarios:

Sigurd dijo...

Comparto el grueso de sus críticas a la actuación de la Corona, pero matizaría algunas cosas. La idea de que un cambio de régimen otorgaría al pueblo la verdadera soberanía no acaba de ser correcta, a mi parecer, puesto que la soberanía reside ya en el pueblo (recordemos que contamos con una monarquía porque así lo refrendó la nación). Es más, otros sistemas, como el republicano francés, "recortan" en cierto modo la soberanía de su pueblo más que el nuestro, así por ejemplo, en Francia sólo se pueden hacer referendos para pronunciarse sobre reformas institucionales, y estos nunca parten de una iniciativa popular. En cambio, en los EEUU o en Suiza se puede consultar sobre problemas de la sociedad.

El rollo que le acabo de soltar viene a resumir la idea de que el debate "esencialista" sobre monarquía o república no es la misma que democracia de peor o mejor calidad. De hecho república no es sinónimo de democracia igual que monarquía no lo es de régimen autoritario.

Piense usted en Zapatero como jefe de Estado.

Una monarquía que se comporte dignamente no es la peor opción para un país con ciertos rasgos cainitas. Claro, que el requisito es que se comporte dignamente.

Piru dijo...

No soy nada monárquico y me sorprende que gente sensata se diga tal, pero no sé si un Jefe del Estado pongamos, por ejemplo, del PSOE sería mejor solución que el Borbón. ¿Te imaginas a Gallardón de Jefe del Estado? ¿o a Bono?

Alberto Esteban dijo...

Sigurd. Asumo tú crítica. Quizá en ese punto me ha quedado algo floja la argumentación. Lo que quería decir es que el hecho de que los ciudadanos puedan elegir también al jefe del estado es algo positivo para la democracia. Y por favor, tratame de tú!!

Piru. También tienes razón. Sé que es una opción arriesgada, pero también podría haber un buen jefe del Estado.

Saludos

El Cerrajero dijo...

Yo digo lo de este banner (via Elentir).

CRHoy dijo...

Completamente de acuerdo contigo, Alberto. Para mí la Monarquía carece de fundamento para los tiempos que corren. Puede que el papel que desempeñó la monarquía en la transición fuera importante,pero ahora mismo, ¿de qué nos vale?, ¿para rellenar los salsas rosas y tomates con las vacaciones, cazas, etc... del Rey? Por dios...
Prefiero decidir democraticamente a un futuro jefe de la Nación, antes de que venga impuesto un sucesor por ser hijo de.
Tengo muy claro que la monarquía se la está cargando el Rey solito. Él sabrá a qué árboles se arrima...

Adivagar dijo...

Buf, el tema es complicado, Alberto. Por un lado es evidente que una institución como la monarquía es algo anacrónico en el siglo XXI. Que la jefatura del estado sea hereditaria en un estado moderno es realmente sorprendente.

Pero por otro lado, en el momento histórico y el contexto político en el que nació nuestra democracia la monarquía se ha mostrado muy util para el estado. Ha servido de moderación. Desde un punto de vista puramente pragmático, creo que aun es un poco pronto para dar el paso, que eso sí, a medio plazo lo daremos. Ver a ZP de jefe de estado y Pepe Blanco de Presidente sería mucho peor. Podría desestabilizar el estado. Sinceramente, creo que aun nos falta un poco de madurez democrática.

Un saludo.

Jorge Castrillejo dijo...

Ya sabes que normalmente estoy al 100% de acuerdo contigo. Esta vez solo al 80%, no estuvo detrás del 23F, por lo menos no detrás del golpe de Tejero, no voy a entrar a discutir si era una operación para desarmar al Ejercito, etc... Tampoco estoy de acuerdo con que el pueblo español trajo la democracia, la trajeron, más que nos pese, un grupo de políticos, de esos ya no quedan y por eso el resultado no es un democracia pura, sino una partidocracia. Ahora es el momento de la nación de ciudadanos libres y el momento de conseguir una verdadera democracia.

Alberto Esteban dijo...

Adivagar. Ese es el problema realmente, que según como se mire este complicado asunto los argumentos son sólidos o no sirven para mucho.

Jorge. Está visto que en este post me he explicado rematadamente mal. Lo del 23-F creo q no merece la pena discutirlo pq nunca sabremos realmente quién estuvo detrás. Y sobre lo de que el pueblo español trajo la democracia me explico. Lo que quería decir es que fueron los españoles los que votaron este sistema gracias a esos políticos nobles a los que aludes, pero no fue el rey a quien se o debemos, si no a los ciudadanos que lo votaron. la historia es como un gigante, siempre se ve la cabeza, que son los gobernantes,pero nos solemos olvidar del resto del cuerpo, siempre oculto, que es el pueblo.

Saludos

MMX dijo...

Puede que Zapatero filtrase aquella conversación...

En cuanto al Rey, ya está amortizado hace tiempo.

Saludos
MMX

Bl@cK dijo...

Estoy de acuerdo con tu entrada. Pero si la Nación dice "NO" a los Borbones, creo que la opción más adecuada, realista y posible sería una república.
De los asuntos del Rey, la plebe poco sabe. Menos mal que existen los Cachos, los Jiménez Losantos y etc.

P.D.: Recomiendo leer a quien pueda, "El negocio de la libertad" de J.Cacho.

Republica Rojigualda dijo...

Suscribo todo lo que has dicho salvo lo de importar dinastías que no tienen arraigo en España. Si Amadeo I duró poco más de dos años, hoy alguien así no duraría ni dos meses. España no es Inglaterra, aquí el rey es un accesorio prescindible.

irichc dijo...

Si la regeneración de España pasa por defenestrar al Rey, hágase. Al fin y a la postre, la historia nunca se repite y podría ser verdad esta vez.

Juan dijo...

Me algra ver como os retratáis: a imagen y semejanza de los franquistas inmediatamente posteriores a la muerte del pequeño Dictador-asesino... todos contra el Rey... Que barbaridad. También me alegra, ALberto, que uses incluso las mismas expresiones que usó Jimenez Losantos en su 'programa' nada más conocerse la conversación entre don Juan CArlos y Esperanza Aguirre... Como os retratáis...

Alberto Esteban dijo...

Gracias a ti Juan por escuchar la Cope.

Saludos

Juan dijo...

Por supuesto que oigo el programa de Jiménez Losantos. Me gusta conocer todas las opiniones e incluso escuchar como delinque cuando habla...

alvi dijo...

El rey no se puede tocar el garantiza la estabilidad del pais y no como l arepublica que nos metio en un aguerre civil cuando gobernaba psoe-iu