domingo, 15 de marzo de 2009

Vagos de profesión y de vocación

Publica hoy el diario 20 minutos en su versión digital una noticia parte interesante, parte desagradable y enteramente bochornosa. Basta el titular para hacerse una idea de la cuestión: " Cientos de personas convocadas por 'V de Vivienda' piden expropiar los pisos vacíos". Y a continuación añaden un subtítulo que reza: "Punkies y trabajadores de 'ABC' entre otros colectivos, juntos en Madrid reclamando una vivienda digna y criticando a las administraciones". Lo que una vez más demuestra que a la hora de encontrar imbéciles y borregos, los hay en todos los ámbitos.

Parece ser que estas gentes de vida relajada e intelecto escaso están deseosas de tener una casa que destrozar y que ocupar, algo que reflejan algunas pancartas que portaban ayer estos individuos y que decían cosas como "Cuatro millones de viviendas vacías, ¿quién las okupa?". Y digo yo, con acento del humorista Eugenio: millones de personas rascándose la tripa, ¿Quién las invita a irse a la mierda?

A continuación surge el tan manido derecho constitucional a tener una vivienda, punto que una vez más es usado por estos enclenques que afirman que sus propuestas se recogen en la Constitución, ya que en ella se reconoce, además del derecho a una vivienda, la "función social de la propiedad" y la "persecución de la especulación". Supongo que se les ha olvidado añadir que el Código Penal contempla también como delito la ocupación de propiedades privadas. Y supongo que estos mismos individuos respetarán escrupulosamente el resto de leyes y principios que recoge nuestra Carta Magna.

El derecho a una vivienda no es un derecho como tal. La Constitución ampara a los ciudadanos españoles y les otorga la posibilidad legal, entendida como derecho, a tener un trabajo o una vivienda, a disfrutar del Medio Ambiente, a recibir una educación y a muchas otras cosas. Pero no malinterpretemos. Que millones de personas no tengan una vivienda no quiere decir que no tengan derecho a ella. De igual forma que el que tiene dos viviendas no tiene la obligación (¡faltaría más!) de tener que desprenderse de sus propiedades para satisfacer el supuesto derecho constitucional que estos vagos de pacotilla dicen reclamar.

Uno se cansa ya de escuchar tonterías, especialmente cuando hacen referencia a los derechos sociales. Y más cuando eso es enarbolado por aquellos que se caracterizan por la ausencia de cumplimiento de las mínimas obligaciones que se establecen en la legislación española. Y no es que esté mal que reivindiquen lo que les venga en gana, sea la vivienda, la apología del capitán Trueno o la generalización del Duphalac, el problema es que quieren obtener un derecho, con toda su cara, a costa de pisotear los derechos de otros conciudadanos.

Quien tiene dos, tres, cuatro o cien casas, viviendas, mientras las haya conseguido con su trabajo y esfuerzo, está en su derecho de usarlas para lo que le venga en gana. Yo con mi dinero hago lo que me de la gana, al igual que ellos usan el suyo para comprar pancartas, financiar sindicatos o aplaudir a rastafaris. Mi vivienda es mía, y si me da la gana alquilarla, la alquilo, y si la quiero tener cerrada, la tengo. Y si el vecino no tiene vivienda (en propiedad, que es lo que se trasluce al final de todo esto) no es mi problema. Será, quizá, el problema del no propietario y de su querido Estado, pero no será mi problema.

Pensar desvergonzadamente que todo aquel que tiene un cierto patrimonio es un especulador, es algo que roza lo delictivo. Hacer apología del delito, de la "okupación" y de demás gaitas es algo bochornoso. Si estos tipos quieren una vivienda, que se la exigan al Estado, pero que dejen en paz a los demás. Y eso sí. Si el Estado proporciona una vivienda a todos estos, que también me la proporcione a mi, aunque tenga ya una o tres casas, porque tenemos el mismo derecho, pagamos los mismos impuestos y pacemos bajo la misma Constitución.

Quizá habría que preguntarse, un poco maliciosamente, porque unos tienen una vivienda y otros no; aún a riesgo de que la generalización siempre sea sesgada. A lo mejor mientras uno dedicaba 10 años de su vida a formarse, estudiando enclaustrado para tener un futuro (incluída vivienda), el otro pastaba por las aulas de la secundaria obligatoria, esperando ansiosamente la llegada del porro y el cachi del fin de semana. Claro, y una década después pretenden que tanto uno como otro, que han corrido a distinta velocidad la carrera, lleguen a la vez a la meta.

Trabajen señores, trabajen. Cultura del esfuerzo. Ya está bien de la gaita de la igualdad, de los derechos y bla bla bla. Hasta que la gente no se concience de que no todos somos iguales, seguiremos viendo estas patochadas públicas. El vecino y yo somos iguales, en dignidad como personas y en derechos y obligaciones. Pero oiga, cada uno es diferente en las características que conforman nuestra vida. Yo también querría jugar en el Real Madrid o desfilar en Cibeles, pero asumo que no es posible. Entonces, ¿por qué ellos no pueden asumir su inferioridad intelectual, que irreversiblemente suele llevar a una inferioridad en lo económico-material? Manda huevos, que diría un castizo.

9 comentarios:

H dijo...

Suscribo.

Caballero ZP dijo...

Es muy gracioso que tan anti sistema y anarquistas que son, luego reclamen al estado que les regale una casa.
No se podía esperar otra cosa del intelecto de estos vagos.
Saludos

charneguet dijo...

Estimado Alberto, no es quiera aguarte la fiesta, porque se perfectamente el sentido verdadero de tu artículo..Pero esas reflexiones no pueden servir de cobertura a una Administración que en materia social, es la verguenza de Europa...
Tengo muchas razones para defender ésta posición, pero te señalaré una solo...Si me dieran elegir lo que se haria con mis impuestos, entre mantener el costosísimo engendro e inutil, como son las autonomias y erradicar el chabolismo, yo lo tendria claro...Incluso en los supuestos mas indecentes que puedan presentar los okupas, siempre seran menos indecentes, que lo que hace la castaza politica con nuestros dineros...Y sin embargo, callamos...
Charne y Jupa

Alberto Esteban dijo...

Claro, tienes toda la razón. Si este país funcionara decentemente y nuestros impuestos fueran correctamente gestionados otro gallo nos cantaría.

Saludos

Fin de los Tiempos dijo...

¿Sabe lo que me ha recordado, señor Alberto?. A la película del Doctor Zhivago, cuando entran en su mansión y le dicen que es muy grande para él y su familia y que hay otros que no tienen nada, así que traen a otras familias y les dan una habitación a cada uno.

Jorge Castrillejo dijo...

Totalmente de acuerdo.

Fanfatal dijo...

jajajaja... Me ha encantado tu artículo. Y el cabreo que te has pillado con los perroflautas.

También me ha encantado esto:

"Cuatro millones de viviendas vacías, ¿quién las okupa?". Y digo yo, con acento del humorista Eugenio: millones de personas rascándose la tripa, ¿Quién las invita a irse a la mierda"

Buenísimo :)

Alberto Esteban dijo...

Jajaj pero haz la prueba. ponte delante del espejo, pon voz de Eugenio y diles eso a los okupas... te meas xD

Saludos

pcbcarp dijo...

Desengáñate: la mayor parte de las famosas viviendas vacías vienen de la crisis anterior a principios de los 90. Se las quedaron los bancos y, si las hubieran sacado al mercado no habría habido los años de vacas gordas que hemos tenido. ¿pa qué construir, si ya están ahí?

Curioso: en el 92, todavía los principales propietarios de inmuebles en Madrid eran los Jesuitas y los Salesianos (éstos dueños de zonas enteras). En el 94 ya era Cajamadrid.